Connect with us

Salud y Bienestar

Congelar óvulos: maternidad a futuro

La criopreservación de ovocitos maduros permite embarazos posteriores utilizando técnicas de reproducción asistida.

Publicado

el

congelar óvulos
Agencias

Congelar óvulos es un método que se utiliza para conservar el potencial reproductivo de las mujeres de cara al futuro.

La también llamada criopreservación de ovocitos maduros es posible realizarla gracias a los avances en la medicina reproductiva.

Su finalidad es utilizarlos posteriormente en tratamientos de reproducción asistida cuando la paciente considere más oportuno su embarazo.

Un óvulo congelado puede descongelarse, combinarse con un espermatozoide en un laboratorio e implantarse en el útero.

Congelar óvulos, en qué consiste

Consiste en la realización de ciclo de estimulación ovárica para recuperar ovocitos que luego se congelarán mediante un proceso específico llamado vitrificación.

Tiene tres pasos el proceso de congelar óvulos: estimulación de ovarios, recolección de óvulos y congelación, señala Clínica Mayo.

congelar óvulos
A los óvulos se les inyecta gonadotrofina coriónica humana u otros fármacos para su maduración. (Internet)

Estimulación de los ovarios

Se toma o se inyectan hormonas sintéticas para estimular a los ovarios para que produzcan múltiples óvulos en lugar del único que se desarrolla típicamente todos los meses.

Análisis de sangre se realizan apara medir la respuesta a medicamentos para la estimulación de los ovarios.

Generalmente, los niveles de estrógeno aumentan con el desarrollo de los folículos, y los niveles de progesterona se mantienen bajos hasta después de la ovulación.

Las consultas por el médico incluyen ecografías vaginales para vigilar el desarrollo de los folículos o bolsitas llenas de líquido donde maduran los óvulos.

Cuando están listos para la extracción, después de 10 a 14 días, se aplica una inyección de gonadotrofina coriónica humana u otros fármacos para que los óvulos maduren.

Obtención de óvulos

La recolección de óvulos se efectúa bajo sedación, frecuentemente con aspiración por ecografía transvaginal.

Después se guía una aguja con un dispositivo de succión a través de la vagina y dentro de un folículo.

 Se pueden extraer hasta 15 por ciclo. Y los estudios muestran que cuanto más se extraigan mejores serán las oportunidades para un nacimiento.

Congelación

Poco tiempo después de la extracción de los óvulos sin fecundar se congelan a temperaturas bajo cero para detener toda actividad biológica y conservarlos.

El proceso usado más comúnmente para congelar óvulos se conoce como vitrificación. Se conservan en contenedores de seguridad con nitrógeno líquido a -196ºC.

Con el enfriamiento rápido se usan altas concentraciones de sustancias que ayudan a prevenir que se formen cristales de hielo durante el proceso de congelación.

Por esto «pueden permanecer preservados durante decenas de años y presentar la misma calidad que si acabasen de ser extraídos, tras su desvitrificación«,  aseguró a El País, Isidoro Bruna, director médico de HM Fertility Center, en España.

Por qué congelar óvulos

Congelar óvulos es una opción cuando la mujer no está preparada para quedar embarazada pero desea tener la posibilidad de hacerlo en el futuro.

Es recomendada en los siguientes casos:

  • Cuando existe un trastorno o una circunstancia que afecta la fertilidad, como anemia de células falciformes, enfermedades autoinmunitarias como lupus, y diversidad de género, como ser transgénero.
  • En caso de necesitarse un tratamiento para cáncer u otro mal que pueda afectar la capacidad de quedar embarazada, ya que la radiación y la quimioterapia pueden dañar la fertilidad.
  • Durante una fertilización in vitro. Durante este procedimiento pueden congelarse óvulos en lugar de congelar embriones por motivos religiosos o éticos.
  • Si se desea preservar óvulos más jóvenes para usar en el futuro.

Cuáles son los riesgos de congelar óvulos

congelar óvulos
Los óvulos madurados se conservan en contenedores de seguridad con nitrógeno líquido a -196ºC. (Internet)

Trastornos relacionados con los medicamentos

Fármacos inyectables para la fertilidad, como la hormona folículo estimulante sintética o la hormona luteinizante para inducir la ovulación, pueden causar problemas.

En raras ocasiones, provocan que los ovarios se hinchen y duelan poco después de la ovulación o la extracción de óvulos. Es el síndrome de hiperestimulación ovárica.

Quienes lo padecen presentan dolor abdominal, hinchazón, náuseas, vómitos y diarrea.

Es aún más rara la posibilidad de presentar una forma más grave del síndrome, que puede ser peligrosa.

Complicaciones en la recolección de óvulos

El uso de una aguja de aspiración para recolectar óvulos puede en raras ocasiones provocar sangrado, infección o daño al intestino, a la vejiga o a un vaso sanguíneo.

Problemas emocionales

Congelar óvulos puede dar esperanza para un embarazo futuro, pero no hay garantías de éxito.

Posibilidades de aborto espontáneo

Si se usan los óvulos congelados para tener un hijo el riesgo de aborto espontáneo se basará principalmente en la edad al momento de la congelación.

Las mujeres mayores tienen índices más altos de aborto espontáneo, principalmente por tener óvulos más viejos.

Defectos de nacimiento para los bebés

Sin embargo, las investigaciones no han demostrado un aumento en el riesgo de defectos de nacimiento para los bebés que nacen de la congelación de óvulos.

A qué edad se deben congelar óvulos

La principal inquietud en la mayoría de las mujeres que se plantean congelar sus óvulos es cuál es la mejor edad para hacerlo.

Esto porque la reserva ovárica es finita y va mermando a medida que se cumplen años. Igual sucede con su calidad.

“Cuánto más joven, mejor”, indicó el director médico de HM Fertility Center. Y su recomendación es:  «Antes de los 35 años».

Aseguró, en entrevista a El País, que a partir de esa edad «las probabilidades de éxito van disminuyendo».

Qué hay que hacer cuando la mujer decide ser madre

Una vez desvitrificados, hay que fecundar los ovocitos con el semen de la pareja o de un donante para obtener los embriones.

Y estos se transfieren al útero mediante las técnicas de fecundación in vitro (FIV) o la microinyección espermática (ICSI).

En la FIV, los espermatozoides y el óvulo se colocan en un medio de cultivo simple con glucosa durante unas 18 horas para que ocurra la fecundación.

Mientras que en el ICSI se inyectan los espermatozoides con una microaguja en el núcleo del ovocito.

Posteriormente se transfieren al útero uno o dos embriones como máximo para evitar embarazos múltiples.

Publicidad

Noticias en tu email

Suscríbete y recibe noticias en tu email. Acepta antes nuestra política de privacidad. Cero spam

Publicidad

Trending