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Salud y Bienestar

Drogas auditivas, una alucinante teoría de cómo modificar la conciencia

Se trata de tonos con frecuencias diferentes en cada oído que obligan al cerebro a recalcular y crear una nueva frecuencia que no existe.

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drogas auditivas
Pixabay

El avance de la tecnología convierte en realidad las ficciones más alucinantes. Tal es el caso de las drogas auditivas, una manera de explorar las sensaciones que generan la cocaína o la marihuana, pero sin consumirlas, según el relato de quienes las han probado.

Con solo tener a mano una computadora, un reproductor de música o el mismo teléfono celular y usar unos audífonos, cualquier persona puede consumir las drogas auditivas, que ya son una industria.

Todo comenzó con I-Doser, un programa diseñado para incentivar en el cerebro ciertas sensaciones similares a las que producen las drogas, pero sin la necesidad de consumir pastillas o inyectarse.

drogas auditivas

Según sus creadores, I-Doser puede emular el efecto de una droga determinada. Entre las drogas auditivas que pululan en internet se encuentran la LSD, heroína, opio, valium, cocaína, marihuana, extasis y oxym.

Las drogas auditivas funcionan por medio de ondas binaurales. Se trata de tonos con frecuencias diferentes en cada oído que obligan al cerebro a recalcular y crear una nueva frecuencia que en realidad no existe.

Qué son las drogas auditivas

drogas auditivas

El término drogas auditivas y la publicación de este tipo de sonidos en plataformas como YouTube o I-Doser son nuevos. Esta moda surgió hace unos 13 años atrás, con el auge de las nuevas tecnologías.

Al parecer tiene su origen en una investigación del físico alemán Heinrich Wilhelm Dove, quien en 1839 descubrió el efecto de los tonos binaurales en el cerebro.

El efecto se produce cuando se reciben distintos sonidos con frecuencias desiguales en cada oído. Por ejemplo escuchar algo de 600 Hz en el oído derecho y un sonido de 620 Hz en el oído izquierdo, equivale a un pulso binaural de 20 Hz.

pulsos binaurales en el cerebro

Cuando se escuchan esos pulsos binaurales, la zona meso-límbica del sistema nervioso se altera. Esta zona es la encargada de gestionar y regular los estados de activación, relajación y las emociones humanas.

Por lo tanto, al alterar esa zona, el funcionamiento del cerebro se modifica y se producen sensaciones de mareo y confusión parecidas al efecto de las drogas.

Se dice también que dependiendo de la frecuencia se puede generar un efecto u otro. Por ejemplo, para imitar los efectos de una droga depresora, el pulso binaural debe ser de menos de 13 Hz.

Cómo funcionan las drogas auditivas

frecuencias de ondas

I-Doser utiliza dos canales de sonido distintos entre sí que van cada uno a un oído diferente. El cerebro integra las frecuencias de ondas distintas de estos dos sonidos como si encajasen y produce la ilusión de que hay un tercer todo.

Según sus creadores, la acción conjunta de estos sonidos binaurales repetitivos hace que las ondas cerebrales de ciertas regiones del encéfalo se ajusten de acuerdo a lo que se está oyendo.

Así, algunos grupos de neuronas se comunican de un modo determinado y, en algunos casos, emulan el comportamiento que tendrían bajo el efecto de drogas ilegales.

efecto de drogas ilegales

Las drogas auditivas reales actúan de forma directa sobre las señales nerviosas.

Sin embargo, para algunos expertos, los pulsos binaurales no pueden producir un estado alterado de conciencia. Científicos como Steven Novella, neurólogo de la universidad de Yale, aseguran que no existe ninguna investigación que confirme que funcionen más allá del efecto placebo.

De igual manera, los investigadores de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón manifestaron su escepticismo sobre la base científica de I-Doser.

Efectos de las drogas auditivas

Efectos de las drogas auditivas

Según quienes las han probado, las drogas auditivas producen cambios en las ondas cerebrales que pueden llegar a afectar el estado de conciencia.

Cuando se intenta confundir al cerebro con sonidos, es normal que aparezcan dolores de cabeza, mareos e incluso náuseas. Puesto que se altera el canal auditivo, que es la zona relacionada con el equilibrio y la sensación de vértigo.

Sin embargo, los estudios descartan que mediante sonidos se puedan reproducir exactamente los mismos efectos de una droga de consumo físico.

Aunque, algunos expertos concluyen que las ondas cerebrales alteradas pueden llegar a producir no solo mareos, sino sensaciones como:

  • Excitación.
  • Relajación.
  • Euforia.
  • Vértigo.
  • Dolor de cabeza o cefalea.
  • Nerviosismo e incluso crisis de ansiedad.
  • Relajación y confusión.
  • Mareos.
  • Náuseas.

Mujer ante todo, escritora por pasíón y periodista de vocación. Encantadora de Arañas...

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