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José José, un Príncipe solitario, sin voz y con las manos vacías

Del cantante solo quedan preguntas y el recuerdo de un talento inigualable y una voz que aún resuena en la memoria de su público.

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josé josé
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Cómo una premonición, su primer éxito se llamó El Triste. Así, luego de vivir una existencia agridulce, donde se combinaron la fama y la soledad, José José llegó la final de sus días como un Príncipe solitario, sin voz y con las manos vacías.

“Era un hombre triste, con mucha soledad”, aseguró en una oportunidad Alejandro de la Madrid, el actor que lo interpretó en su bioserie. “Trabajaba muchísimo, tenía a la familia, más el alcohol, pues vivía en una nube. No se dio cuenta de la gente que lo rodeaba, se perdió un poco de su historia personal por estar del otro lado”.

De la Madrid sostuvo que José José se arrepentía de lastimarse y perder un don tan privilegiado como su voz. “Era frágil, muy amoroso y cariñoso. Era un hombre triste con muchísima soledad, de pronto perdido en toda esta vorágine que le estaba pasando, con poca claridad porque también estaba muy enfermo”.

funerales de josé josé

El título del Príncipe de la Canción lo ganó en los 70, debido a una canción llamada El Príncipe.

Sin embargo, el Príncipe de la Canción “hablaba con mucha certeza, no titubeaba”. Alejandro lo recuerda como una persona frágil, que por haber vivido en una generación donde si los hombres lloraban eran mal vistos, lo comunicaba todo al cantar.

Lo que sí está claro y perdurará por siempre, más allá de cualquier cosa dicha en torno a José José es que amaba a su público. “Saludaba desde la señora de limpieza hasta el más importante, se quedaba abrazando a todos y escuchaba las anécdotas de todo el mundo”.

El licor y la depresión lo dejaron casi mudo

el príncipe Tan Hispano 1

Cuando en 2008, José José lanzó su libro autobiográfico lo primero que dejó claro es que estaba preparado para enfrentar las críticas que pudiera generar su publicación titulada Esta es mi vida.

El cantante era entonces un hombre fuerte y robusto, capaz de soportar el revuelo que las revelaciones de su libro produjeran. En su obra relataba cómo fue víctima del alcohol y la depresión que le arrebataron la voz.

El intérprete reconoció en ese entonces que esa obra bibliográfica representaba la oportunidad de contar a sus seguidores su propia versión de cómo eran los abismos en los que había caído y que fue enfrentado uno a uno.

Su primer nombre artístico era Pepe Sosa. Como era poco comercial lo cambió por José José, su nombre y el de su padre.

Fue como una catarsis para desahogarse y despojarse de algo que tenía muy guardado. Así que no omitió detalles al relatar algunos puntos centrales como lo fue su adicción al alcohol, que lo llevó a recaer cinco veces.

Durante un entrevista, “Pepe”, como lo llamaban sus amigo, contó que su padre estuvo a punto de morir a los 45 años, también víctima del alcohol. Sin embargo, José José logró alcanzar más de dos décadas de sobriedad tras haber tocado fondo en muchas ocasiones.

“Hay momentos difíciles en mi vida, muchos se imaginaran que hice grandes fortunas, pero mi vida todo fue trabajar y nunca me preocupe por administrar los recursos”, comentó el cantante, quien añadió que con ese libro enterraba su pasado.

El pasado atormentó a José José hasta el final

herencia despilfarrada

Aunque el Príncipe de la Canción comentaba que para él “ya lo pasado, pasado, y quedó atrás y el futuro no me interesa”, al parecer su pasado siguió atormentándolo.

Sobre todo su pasado sentimental que marcó la soledad que lo acompañó hasta la muerte. “Las parejas con las que me casé, nunca las escogí, más bien ellas fueron las que me escogieron”.

De las mujeres importantes, la primera fue Lucero, aquel amor de juventud de la que muy poco se supo. El primer amor del Príncipe no quiso dejar pasar sus propios sueños de viajar por el mundo como diplomática y se fue a vivir a Londres.

Con la partida de Lucero, José José comenzó a frecuentar a dos pretendientes. Pero se decidió por una de ellas y se casó en 1970 con la actriz de teatro Natalia “Kiki” Herrera Calles.

Maryso, Sarita y José Joel

La relación tormentosa y tóxica solo duró seis años, pues se divorciaron en 1976. Después, Kiki falleció en un accidente automovilístico en México DF el 11 de noviembre de 1983.

Su otra enamorada era Ana Elena Noreña y con ella tuvo una relación pasajera. Se separaron, pero luego del divorcio con Kiki volvió a relacionarse con Anel, quien sale embarazada, y se casaron en 1976.

Tuvo dos hijos con Anel, José Francisco y Marysol Estrella. Su matrimonio con Anel terminó en divorcio en 1990, por problemas derivados de los manejos fraudulentos de sus ganancias como cantante por parte de su mánager y cuñado.

En 1995, después de su rehabilitación, se casó por tercera y definitiva ocasión con Sarita Salazar, quien se convertiría en su mánager. El 22 de julio de ese mismo año, nació su tercera hija Sarita Sosa.

Una muerte rodeada de misterios y revuelo

josé josé

José José murió el 28 de septiembre de 2019 en la ciudad de Homestead al sur de Florida, luego de perder una dolorosa batalla contra el cáncer que se vio afectada por los múltiples males de salud que lo aquejaban desde hace años.

Después de la muerte del cantante, surgieron situaciones que evidencian el infierno que fueron sus últimos años de vida: disputas entre sus hijos, irrespeto a su voluntad y una fortuna despilfarrada.

Hoy, aún no existe certeza de la causa real de su muerte ni si parte de sus cenizas reposan en México o si de verdad sus restos se quedaron en la Florida. Tampoco se sabe sobre el destino de sus bienes.

De José José solo quedan preguntas y el recuerdo de un talento inigualable y una voz que aún resuena en la memoria de su público. Su único, verdadero y más grande amor.

Mujer ante todo, escritora por pasíón y periodista de vocación. Encantadora de Arañas...

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